martes, 19 de noviembre de 2024

Schneider, Atanasius Obispo - Credo. Compendio de la fe católica Edición Hispanoamericana[2024][EDICIONES DEL ALCAZAR][TANQUE.CATOLICO].PDF





Schneider, Atanasius Obispo - Credo. Compendio de la fe católica Edición Hispanoamericana[2024][EDICIONES DEL ALCAZAR][TANQUE.CATOLICO].PDF

Escaneos ! No Palabras !
PREFACIO
A la Primera Edición Hispanoamericana
-Cuando Jesús desembarcó, vio una numerosa multitud que lo estaba esperando, y se compadeció de ellos, porque andaban como ovejas sin pastor y comenzó a enseñarles muchas cosas. (Mc 6, 33-34)
-Si un nuevo contagio busca infectar no sólo a una parte insignificante sino a toda la Iglesia, entonces dependerá de ti conservar y apegarte a la antigüedad de la Tradición. Debes consultar y cuestionar, preguntar las doctrinas de los antiguos, es decir de aquellos que aunque vivieron en diferentes tiempos y lugares, continúan en la comunión de la fe de siempre, en la fe tradicional de la única Iglesia católica. (San Vicente de Lerins)
-Cualquier niño bien educado en el Catecismo es, sin quererlo, un verdadero misionero (S. John Henry Newman)
A propósito de las citas del acápite, celebramos y agradecemos el fiel ejercicio del ministerio apostólico de Mons. Schneider por la obra que aquí presentamos, y que, sin duda, constituye una rotunda y autorizada respuesta a la apostasía de nuestro tiempo. Porque a ejemplo del Buen Pastor, el autor se ha compadecido del pueblo fiel, que arida hoy “como ovejas sin pastor”, vagando hambriento a merced de los lobos, o comiendo hierbas dañinas y abrevando muchas veces en aguas envenenadas.
Señalamos, por esto, un dato no menor acerca del origen de este texto, y es que no fue escrito por mera iniciativa del autor, sino en respuesta a múltiples reclamos de fieles que le hicieron llegar desde diversos países, solicitando una confirmación en la fe por parte de los sucesores de los Apóstoles. En esta época de “sinodalidad”, este dato ha de ser tenido muy en cuenta si se quiere ser honestos de cara a Cristo, sobre la verdadera necesidad de los fieles, que a menudo se pretende acallar por no ser cómoda, ni mucho menos políticamente correcta.
Ciertamente, algunas características convierten a esta obra en un verdadero hito en la Historia de la Iglesia junto a los grandes Catecismos, faros ante las tempestades que ha atravesado la Iglesia, que amenazaban la integridad de la fe y hacían sucumbir a muchos en la heterodoxia y hasta en las más graves herejías.
Es preciso reafirmar entonces, en consonancia con el genuino Magisterio de la Iglesia, que -como el autor ha señalado en la presentación española- “la fe católica pertenece a todos los tiempos, a todos los lugares, a todas las generaciones de católicos, comenzando por los Apóstoles y pasando por todos los Padres y doctores de la Iglesia y todos los santos que conocemos.”
Por esa razón, los obispos que recuerdan la doctrina perenne de la Iglesia cumplen con su más sagrado deber (Cf. LG 23; CEC 886), teniendo en cuenta que no son dueños sino administradores y custodios del Depositum Fidei, tal como lo recuerda el Apóstol: “Aun cuando nosotros mismos, o un ángel del cielo os predicase un Evangelio diferente del que nosotros os hemos anunciado, sea anatema” (Gal 1, 😎.
No hace falta explicitar hoy la cantidad de escándalos que estamos presenciando aquí y allá por parte de quienes habían recibido la misión de cuidar al Rebaño, y en cambio lo han entregado a las fieras sin reparo, o que miran a otro lado haciendo gala de un silencio que es ya ensordecedor. Con justa razón, Mons. Strickland los ha calificado como traidores! “a medida que las enseñanzas católicas y la doctrina católica son dejadas de lado para dejar espacio a las enseñanzas del mundo”.
Para enfrentar esto, ve imperativo que los fieles nos preparemos con la recepción frecuente de los sacramentos y una sólida vida cristiana. Pero para poder prepararnos en ese sentido, es imprescindible mirar antes el faro de la fe que proclamamos en el Credo, como “carnet de identidad” católica, precisamente para que veamos todas sus implicancias, conscientes de que ha de ser la columna vertebral de toda nuestra vida.
Algunos se preguntarán, tal vez, qué justificación tendrá este Credo (que claramente ha de tomarse como verdadero Catecismo de referencia para nuestros tiempos), si contamos ya con el Catecismo de la Iglesia Católica (amén de que muchos se han encargado de que cayera en el olvido o de que sea soslayado como “desactualizado”). A ello respondfa el propio autor en su Presentación en Barcelona, señalando que -a diferencia del Catecismo de San Pfo X, publicado hace ya más de un siglo-, el Nuevo Catecismo de la Iglesia Católica “...está escrito en forma de tratado teológico, y en algunos lugares, en una especie de estilo académico. Mientras tanto, han surgido nuevos temas de actualidad que no se tienen en cuenta allí, como por ejemplo la ideología de género, el transhumanismo, el culto renovado a las antiguas deidades paganas como la pachamama, etc. Ciertos temas también están ausentes, como por ejemplo la Masonería, el fenómeno del pentecostalismo, las sectas, etc. Además el Catecismo contiene ciertas formulaciones -pocas, gracias a Dios- doctrinales ambiguas, que deberían aclararse a la luz de la constante y perenne tradición de la Iglesia...”.
Era imperioso, pues, contar con un documento magisterial claro y preciso que iluminase coherentemente, en consonancia con la doctrina católica, otros temas urgentes a los que debemos responder, como el sacerdocio femenino, el uso de internet; la política sanitaria global y las vacunas; el consumo de drogas; la guerra justa y la pena de muerte; la escolarización de los niños y la “educación sexual”, el impacto de la pornografía, la libertad de expresión, los grados del magisterio y la infalibilidad;, el trabajo dominical; el comunismo, la globalización y la francmasoneria, el movimiento carismático, el rol de la liturgia tradicional en la Iglesia, y otros.
Hemos de comprometernos, pues, a trabajar activamente para que esta traducción española sea solo una de múltiples traducciones a otras muchas lenguas, para seguir expresando de polo a polo, la verdad perenne de la Iglesia, que por ser católica es una y universal, y así debe ser no sólo conocida sino defendida en toda su integridad.
Esto significa que los hombres podemos dividir a la Iglesia en lo que tiene de elemento humano y visible, pero no en su unidad profunda, que es la fe que profesamos en el Credo.
Nos admira además el que este exhaustivo Compendio de más de 600 páginas, compagine un vocabulario y modo de exposición apto para los más sencillos, con el sistema tradicional de preguntas y respuestas, pero con sólida y profuso fundamento en notas que no sélo remiten al Magisterio desde hace 60 años, sino también al fecundísimo y abundante de los siglos precedentes.
Con respecto al plan de la obra, esta responde a la estructura tradicional tripartita degran cantidad de Catecismos: cémo creemos -Lex credendi-; cómo vivimos -Lex vivendi- y cómo oramos ~Lex orandi-.
Concluye con un necesario y exhaustivo fndice de errores filosóficos, teológicos y morales, y uno de materias.
Se agregan finalmente dos Apéndices acerca de los Grandes Credos, y sobre las Oraciones selectas y los sacramentales, con algunas nociones elementales de Liturgia.
Como hijos de la incomparable obra misionera de la España fiel en América, en nuestro carácter de hispanoamericanos queremos que esta edición conjunta sea un testimonio vivo de nuestra hermandad en la Fe verdadera, frente a tantas y tan desgraciadas parodias de fraternidad que se multiplican en nuestro suelo bajo el signo de auténtica apostasía, celebrando un renovado paganismo. Somos sin duda esos “pequeños”, toda vez que alimentados con golosinas venenosas, necesitamos “desesperadamente” la claridad y contundencia de la Verdad para enfrentar el error y la mentira, proclamados incluso desde las sedes episcopales.
Agradecemos profundamente la encomiable labor de los traductores, y la autorización de Luz de Trento -editor español cuyo Prólogo incluimos- para imprimir en nuestros países esta obra manteniendo idéntico original, e invitamos a las demás naciones hermanas a sumarse a este “dique” de sana doctrina2, comunicándose con los referentes de los países que compartimos esta Primera edición Hispanoamericana.
Los editores - Ediciones Turris Eburnea -Chile- - Ediciones Del Alcázar -Argentina- - A.C.E. Domus Aurea -Perú-
2 En el transcurso de preparación de esta edición, se han sumado ya a la iniciativa Colombia (Centro Cultural Cruzada); Méjico (EdiMaux), Ecuador (Ediciones Dios no muere) y Paraguay.
PREFACIO
A la Edición Española
Habiendo sido una práctica común entre los obispos católicos, la publicación de este libro marca la primera vez en más de cincuenta años que un prelado romano ha emitido una presentación completa de la fe que es enteramente suya, accesible a lectores de cualquier origen y atenta a las necesidades de nuestro tiempo.
Mientras que los autores de obras sistemáticas siempre luchan por ser concisos y completos, el obispo Athanasius Schneider se ha enfrentado al desafío adicional de expresar el depósito inmutable de la fe en la popular forma inglesa de pregunta-respuesta. Los lectores encontrarán el resultado casi increíble: una explicación completa del catolicismo que es a la vez minuciosa y legible; fiel al Magisterio inmutable y cautivadoramente actual; a la vez antiguo y contemporáneo, fiel y fecundo.
Como palabra final para el lector, es importante enfatizar que este es un trabajo sistemático: como tal, los términos y temas a menudo se definen o ilustran en múltiples lugares del libro, arrojando más luz sobre cada concepto a medida que se considera desde las diferentes perspectivas de Fe, Moral y Adoración. Se recomienda encarecidamente el uso regular del indice de materias para aquellos que buscan un estudio estrictamente temático.
Estamos profundamente agradecidos al obispo Athanasius Schneider por este resumen claro y articulado de la enseñanza de la Iglesia, en el que uno puede discernir fácilmente la voz viva de los apóstoles. Oramos para que dé un testimonio duradero de todo lo que Dios ha enseñado y mandado, de modo que podamos «conocerlo, amarlo y servirlo en esta vida, para ser felices con El eternamente en la futura».
Dedicado a las madres de todos los tiempos,
y en especial de nuestros días,
que, aun en medio de persecuciones,
transmitieron a sus hijos
la fe católica pura e inmutable
con leche materna y amor.
Cuando vino una crecida, arremetió el rio fieramente contra aquella casa, y no pudo derribarla porque estaba construida sobre roca. Lc 6,48
La simple fe en la verdad es mâs grande que la ambiciosa mentira de la elocuencia. San Ambrosio, De Abraham, 1,2
Recomendaciones a la presente obra
Hay muchos que hablan hoy en día acerca de la fe católica –diciendo algunas cosas confusas, otras completamente erróneas–, por lo que debemos estar profundamente agradecidos al obispo Schneider por esta fiel, sucinta, profunda y actualizada exposición de la enseñanza de la Iglesia católica. Plenamente consciente del deber recibido en su consagración episcopal, para transmitir intacto lo que él mismo ha recibido de la Tradición viva de la Iglesia, en este Compendio, monseñor Schneider invita a todos los hombres y mujeres de buena voluntad a profundizar (e incluso, cuando sea necesario, a corregir) su conocimiento de la doctrina católica. Sus preguntas claras y respuestas concisas lo facilitan, mientras que su asidua referencia a las fuentes anima a una exploración más profunda de las riquezas de la fe. Estoy seguro de que este libro servirá al propósito del obispo Schneider de acudir en ayuda de los pequeños «que están hambrientos del pan de la recta doctrina», así como también demostrará ser una herramienta importante en la obra misionera esencial de la evangelización y apologética, en el anuncio de la Verdad Salvadora de Jesucristo en nuestro mundo que tan desesperadamente lo necesita.
Cardenal Robert Sarah, Prefecto Emérito de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos
Me siento honrado de unirme a los fieles hijos e hijas de la Iglesia que ya han expresado su agradecimiento por el Compendio del obispo Schneider. Como otros han dicho, el formato de preguntas y respuestas es una forma simple y útil de compartir las hermosas verdades que la doctrina de nuestra fe católica ofrece al mundo. Vivimos en una época en que faltan exposiciones claras y expresivas de nuestra hermosa fe en Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo. Sé que muchos llegarán a apreciar el importante aporte de su Excelencia en un futuro cercano y en los próximos años. Que este trabajo resulte ser una gran herramienta para aquellos que buscan conocer la verdad de Jesucristo más profundamente.
Monseñor Joseph Strickland, Obispo de la Diócesis de Tyler, Texas
Cuando se le preguntó a Jesús: «¿Cuál será la señal de tu venida y del fin del mundo?», Jesús respondió: «Se levantarán muchos falsos profetas y engañarán a muchos» (Mt 24,3,11). Es necesario recordar estas palabras del Señor ante la situación actual de amplia difusión de «novedades de palabras profanas y falso conocimiento» (1 Tm 6,20) en la vida de la Iglesia y de la sociedad. Con este libro Credo: Compendio de la Fe Católica, el obispo Athanasius Schneider nos da una norma segura de orientación, ya que se basa en el Magisterio constante y perenne de la Iglesia que tiene preeminencia sobre cualquier ambigüedad doctrinal, tan difundida dentro de la Iglesia de nuestros días. El lenguaje inequívoco de este Compendio ofrece a los fieles y al clero una ayuda oportuna para dar una explicación a todo aquel que pregunta por la razón de la fe católica (cf. 1 P 3,15).
Monseñor Elías Nassar, Obispo Emérito de los Maronitas, Eparquía Católica de Sidón, Líbano
Con este Compendio de la Fe Católica, el obispo Athanasius Schneider demuestra no sólo ser un verdadero sucesor de los apóstoles que defiende de forma inquebrantable y proclama el depositum fidei que se le ha encomendado, sino también ser como el señor de una casa, «que saca de su arca lo nuevo y lo viejo» (Mt 13,52). El valor especial de este Compendio consiste, sobre todo, en el hecho de que numerosas cuestiones y problemas actuales (tales como el transhumanismo, pentecostalismo, prohibición de ritos católicos tradicionales, culto a la Madre Tierra, métodos asiáticos de meditación, sacerdocio femenino o diaconado) se aclaran a la luz de la enseñanza tradicional de la Iglesia, ofreciendo a los fieles una orientación útil en tiempos de confusión. La combinación de la Tradición –exposición de la fe transmitida a los santos una vez para siempre (cf. Jud 3)–, con innovación –afrontando los problemas de hoy con preguntas pertinentes con respecto a esta fe–, distingue este Compendio como singularmente valioso y merecedor de ser ampliamente distribuido en otros idiomas.
Fr. Michael Fiedrowicz, Catedrático de Historia de la Iglesia Antigua y Patrología, Facultad de Teología de Trier, Alemania
Retornar a una presentación en lenguaje tradicional de la Lex Orandi – Lex Vivendi – Lex Credendi se vuelve hoy una necesidad urgente y una gran obra de caridad pastoral. La nueva obra de monseñor Athanasius Schneider Credo: Compendio de la Fe Católica, en la forma de preguntas y respuestas, recobra la forma tradicional mediante la cual nuestros antepasados han sido catequizados en la fe católica, afirmando la verdad y rechazando el error. Por esto estamos seguras de la fecundidad de este trabajo. Para nosotras, monjas contemplativas insertas en el corazón de la Iglesia, esta exposición orgánica de nuestra fe católica nos ayuda a creer, vivir y celebrar con gozo la gloria del misterio Trinitario y de la obra de la Redención, expresado de manera eminente en la Liturgia Tradicional.
Comunidad de Monjas Contemplativas de Schola Veritatis, Patagonia, Chile
Ciertas cosas son clásicas y están probadas. El formato de preguntas y respuestas, por ejemplo, ha sido durante cientos de años la forma más eficaz de transmitir la doctrina a la próxima generación. Pero una buena forma no es suficiente, pues falla si el contenido no es bueno. En Credo, el obispo Schneider ha renovado la forma llenándola de pura doctrina, traducida en prosa clara y directa. En estas páginas, las enseñanzas no constituyen una lista para memorizar. Son acumulativas y están integradas. El obispo Schneider da voz a la Tradición viva, mostrando que no está simplemente viva, sino que tiene poder para cambiar nuestras vidas, para hacernos santos. Creo que este libro hará mucho bien.
Dr. Scott Hahn, Profesor de Teología Bíblica Universidad Franciscana de Steubenville – esposo y padre
El obispo Athanasius Schneider dice: «Una madre católica debe transmitir la fe católica a sus hijos, por decirlo de algún modo, con la “leche materna”». Di a mis hijos leche y amor, pero no siempre transmití todo lo que una madre católica debiera. Ahora tengo una mejor oportunidad con mi hijo menor, habiendo descubierto la Tradición y teniendo este Compendio. La forma en que está organizado el libro (creer, vivir y orar) es un servicio para nosotros, los «pequeños», quienes el autor declara ser su principal audiencia. Uno se queda con una sensación de calma (a pesar de la crisis actual) y un gran deseo de ser mejor.
Dra. Caterina Lorenzo-Molo, Profesora Asistente, Universidad de Asia y del Pacífico – esposa y madre
CONTENIDO - INDICE
INTRODUCCIÓN — La Doctrina Cristiana . 1
La identidad cristiana . 1
La divina Revelación . 3
Fuentes de la Doctrina Cristiana . 4
Estudio de la Doctrina Cristiana . 12
PARTE I — FE: CREER VERDADERAMENTE. 15
El Credo en general . 17
Sección 1: Dios Padre y la Creación . 20
Primer Artículo del Credo. 20
Capítulo 1: Dios . 20
La existencia de Dios . 20
Pruebas de la existencia de Dios. 21
Naturaleza y atributos de Dios. 23
La Providencia de Dios . 25
Capítulo 2: La Santísima Trinidad. 28
Los misterios en general. 28
El misterio de la Santísima Trinidad. 28
Capítulo 3: La Creación . 32
El hecho de la Creación . 32
La obra de la Creación. 33
El fin de la Creación . 35
Capítulo 4: Los ángeles . 37
Los ángeles en general . 37
Los ángeles buenos . 38
Los ángeles malignos . 39
Capítulo 5: El hombre. 43
La creación del hombre . 43
El estado original del hombre . 49
La tentación y caída del hombre . 50
El castigo del hombre . 51
Capítulo 6: El Mesías prometido. 54
Misericordia de Dios después de la caída . 54
La religión .. 54
El error religioso . 56
La dignidad y fraternidad humanas . 62
Las promesas del Mesías . 64
Capítulo 7: La preparación al Mesías. 65
Tipos del Mesías . 65
Profecías del Mesías. 67
Sección 2: Dios Hijo y la Redención. 71
Segundo Artículo del Credo . 71
Capítulo 8: La Encarnación. 71
El misterio de la Encarnación . 71
Las dos naturalezas de Jesucristo . 72
Las maravillas de la Encarnación . 74
Errores acerca de la Encarnación . 74
Tercer Artículo del Credo. 76
Capítulo 9: La bienaventurada Virgen María. 76
Vida de la bienaventurada Virgen María . 76
Prerrogativas de la bienaventurada Virgen María . 79
Capítulo 10: La vida de Cristo . 84
La vida oculta de Jesús. 84
La vida pública de Jesús. 86
La doctrina de Jesús. 87
Las obras de Jesús . 88
Cuarto Artículo del Credo . 91
Capítulo 11: La Pasión . 91
Antecedentes de la Pasión . 91
La Pasión de Cristo . 92
La muerte y sepultura de Cristo. 95
El misterio de la Redención . 96
La satisfacción de Cristo . 97
Los frutos de la Redención. 98
Quinto Artículo del Credo . 100
Capítulo 12: La Resurrección . 100
El descenso de Jesús a los infiernos. 100
La Resurrección de Jesús . 101
Jesús resucitado . 102
Sexto Artículo del Credo. 105
Capítulo 13: La Ascensión. 105
Preparación para la Ascensión . 105
La Ascensión . 105
Jesús a la derecha del Padre . 106
Realeza de Cristo . 107
Séptimo Artículo del Credo. 109
Capítulo 14: La Segunda Venida . 109
Retorno de Cristo en Gloria . 109
Signos de la Segunda Venida . 109
El juicio universal . 110
Sección 3: Dios Espíritu Santo y la Santificación . 112
Octavo Artículo del Credo . 112
Capítulo 15: El Espíritu Santo . 112
Divinidad del Espíritu Santo . 112
Misión del Espíritu Santo . 113
Dones y frutos del Espíritu Santo . 116
Noveno Artículo del Credo. 119
Capítulo 16: La Iglesia y la Comunión de los Santos. 119
La Iglesia católica en general . 119
Misión de la Iglesia . 122
Necesidad de la Iglesia . 125
Aquellos que están fuera de la Iglesia . 129
Atributos de la Iglesia . 131
Notas de la Iglesia . 136
Estructura de la Iglesia. 143
Autoridad en la Iglesia . 148
Poder espiritual y poder temporal . 164
La libertad religiosa . 171
Unión entre los miembros de la Iglesia . 175
Décimo Artículo del Credo . 179
Capítulo 17: El perdón de los pecados. 179
El poder de perdonar. 179
Undécimo Artículo del Credo. 184
Capítulo 18: La Resurrección de la carne. 184
La Resurrección corporal . 184
Estado del cuerpo resucitado . 185
Duodécimo Artículo del Credo. 187
Capítulo 19: La vida eterna . 187
Los novísimos . 187
La muerte .. 189
El juicio.. 191
El purgatorio . 193
El cielo .. 194
El infierno .. 197
PARTE II – LA MORAL: EL BUEN OBRAR. 201
La moral cristiana en general . 203
Sección 1: Principios generales de la moralidad . 205
Capítulo 1: Los actos humanos . 205
Naturaleza de los actos humanos . 205
La responsabilidad moral. 206
El acto moral . 207
La conciencia. 209
Capítulo 2: La ley moral . 211
La ley eterna . 211
La ley natural. 211
La ley divina positiva . 212
La ley humana . 214
Sección 2: La virtud y el pecado . 216
Capítulo 3: La virtud. 216
La virtud en general. 216
El crecimiento en virtud . 217
Capítulo 4: La fe. 218
La fe en general . 218
Necesidad de la fe . 223
Pecados contra la fe . 224
La francmasonería . 231
La conservación de la fe. 235
Capítulo 5: La esperanza . 236
La esperanza en general . 236
Necesidad de la esperanza . 236
Pecados contra la esperanza . 237
Capítulo 6: La caridad. 239
La caridad en general. 239
La caridad hacia Dios . 240
La caridad hacia nosotros mismos . 241
La caridad hacia los demás. 241
Las obras de misericordia. 242
Pecados contra la caridad fraterna . 243
Capítulo 7: Las virtudes morales . 246
Las virtudes morales en general . 246
La prudencia . 246
La justicia .. 247
La fortaleza .. 248
La templanza . 249
Capítulo 8: El pecado . 251
El pecado en general . 251
Causas y efectos del pecado . 253
El pecado mortal y venial. 254
Los pecados de malicia. 256
El acto de pecar . 257
Capítulo 9: Los pecados capitales . 259
Los pecados capitales en general. 259
El orgullo .. 259
La avaricia .. 260
La lujuria.. 261
La ira .. 263
La gula .. 264
La envidia .. 265
La pereza .. 266
Capítulo 10: La tentación . 268
La tentación en general . 268
El combate contra la tentación. 270
Sección 3: Los Mandamientos . 272
Capítulo 11: Los Mandamientos en general . 272
Los Mandamientos de Dios. 272
Los Preceptos de la Iglesia . 274
Capítulo 12: Primer Mandamiento . 275
El culto a Dios. 277
La veneración a los Santos . 279
Reliquias e imágenes . 280
La superstición . 281
La impiedad . 284
Capítulo 13: Segundo Mandamiento . 286
Blasfemia y maldición . 286
Juramentos y votos . 286
Capítulo 14: Tercer Mandamiento . 289
Prohibición del trabajo servil . 290
El deber de dar culto . 292
Capítulo 15: Cuarto Mandamiento. 295
Deberes en la familia . 295
Deberes hacia la Iglesia y el Estado . 303
Capítulo 16: Quinto Mandamiento . 306
Homicidio y suicidio . 307
Dar muerte de forma legítima . 313
Capítulo 17: Sexto y noveno Mandamientos. 315
Pecados contra la castidad . 316
Preservar la castidad. 320
Capítulo 18: Séptimo y décimo Mandamientos. 322
Pecados contra la propiedad. 324
Reparación del robo. 326
La codicia .. 326
Capítulo 19: Octavo Mandamiento. 328
La mentira.. 328
Otros Pecados contra la verdad . 330
Capítulo 20: Primer Precepto de la Iglesia . 333
La asistencia a Misa . 333
Capítulo 21: Segundo Precepto de la Iglesia . 335
Ayuno y abstinencia . 335
Capítulo 22: Tercer y cuarto Preceptos de la Iglesia . 339
Confesión anual . 339
Comunión Pascual . 339
Capítulo 23: Quinto y sexto Preceptos de la Iglesia . 342
Apoyo a los pastores. 342
Matrimonio en la Iglesia . 343
Sección 4: Consejos y Bienaventuranzas. 344
Capítulo 24: Los consejos evangélicos . 344
Naturaleza de los consejos . 344
La vida religiosa . 347
Capítulo 25: Las Bienaventuranzas . 351
Las Bienaventuranzas en general . 351
Las Bienaventuranzas cristianas . 351
PARTE III – EL CULTO DIVINO: SER SANTO. 355
La santificación en general. 357
Sección 1: La gracia y el mérito . 358
Capítulo 1: La gracia . 358
La gracia en general . 358
La gracia actual . 360
La gracia santificante . 362
Capítulo 2: La justificación y el mérito . 365
La justificación . 365
El mérito .. 367
Sección 2: La oración cristiana . 369
Capítulo 3: La oración en general . 369
Naturaleza de la oración . 369
Circunstancias de la oración . 371
Capítulo 4: La vida de oración . 373
Las cualidades de la oración. 373
Tipos de oración . 375
La eficacia de la oración. 378
Capítulo 5: Las principales oraciones. 380
Pater noster.. 380
Ave María .. 382
Gloria Patri .. 384
Sección 3: Los Sacramentos . 386
Capítulo 6: Sacramentos en general. 386
Naturaleza de los sacramentos . 386
Materia y forma. 390
El ministro y la intención . 391
La recepción de los sacramentos. 392
Las ceremonias sacramentales . 393
Errores sobre los sacramentos. 394
Capítulo 7: El bautismo . 395
El bautismo en general. 395
Administración del bautismo. 397
Efectos del bautismo . 399
Los votos bautismales . 400
Destino de los no bautizados . 402
Capítulo 8: La confirmación . 406
La confirmación en general . 406
Administración de la confirmación . 407
Efectos de la confirmación. 409
El pentecostalismo. 411
Capítulo 9: La Eucaristía . 415
Primera Parte: La Eucaristía como Sacramento . 415
La Eucaristía en general . 415
La Presencia Real . 418
La administración de la Eucaristía . 422
Los diferentes tipos de comunión . 428
Los efectos de la Eucaristía. 431
Los deberes hacia la Eucaristía . 433
Segunda parte: La Eucaristía como sacrificio . 434
El sacrificio en general . 434
El Calvario y la Misa . 435
El sacerdocio eterno de Cristo . 439
La ofrenda de la Santa Misa . 441
La asistencia a Misa . 442
Capítulo 10: La penitencia . 445
La penitencia en general . 445
La administración de la penitencia. 448
Efectos de la penitencia . 449
Actos del penitente . 449
Sufragios e indulgencias. 458
Capítulo 11: La unción de los enfermos . 461
La unción de los enfermos en general . 461
La administración de la unción de los enfermos. 463
Efectos de la unción de los enfermos . 465
Capítulo 12: Las órdenes sagradas . 467
Las órdenes sagradas en general . 467
Administración de las sagradas órdenes . 477
Efectos de las órdenes sagradas. 479
Imposibilidad del sacerdocio femenino . 479
Capítulo 13: El matrimonio . 485
El matrimonio en general . 485
La administración del matrimonio. 488
Impedimentos para el matrimonio. 490
Efectos y deberes del matrimonio . 493
Errores sobre el matrimonio. 494
La familia como Iglesia doméstica . 498
La bendición de las familias numerosas . 499
Capítulo 14: Los sacramentales . 501
Naturaleza de los sacramentales . 501
Tipos de sacramentales . 502
Efectos de los sacramentales. 504
Sección 4: La liturgia . 506
Capítulo 15: La Sagrada Liturgia. 506
La liturgia en general . 506
Historia de la liturgia. 508
Aspectos de la liturgia . 512
Capítulo 16: El espacio sagrado. 516
El espacio sagrado en general . 516
Las iglesias.. 516
Las campanas. 519
Los cementerios. 519
Capítulo 17: Los objetos sagrados . 521
Los altares .. 521
Los vasos sagrados . 524
Los lienzos sagrados. 526
Las substancias. 527
Las vestimentas . 527
Capítulo 18: Los tiempos sagrados . 531
Los tiempos sagrados en general . 531
Las fiestas en general . 532
El ciclo temporal . 533
El ciclo santoral . 538
Capítulo 19: Las devociones . 543
Las devociones en general . 543
Devociones a Cristo. 544
Devociones a María . 545
Otras devociones . 547
APÉNDICE — LOS GRANDES CREDOS . 549
Credo de los Apóstoles. 549
Credo Niceno-Constantinopolitano . 549
Símbolo Atanasiano. 550
Profesión de Fe Tridentina . 551
Credo del Pueblo de Dios del Papa Pablo VI . 552
APÉNDICE — ORACIONES SELECTAS Y SACRAMENTALES. . 558
Altar y mobiliario . 562
Vasos sagrados . 563
Vestimentas sagradas . 564
Abreviaturas citas de la Escritura . 565
Índice de errores . 569
Índice de materias . 571

lunes, 4 de noviembre de 2024

Stapleton, Julia Ed.- G.K. Chesterton at the Daily News - Part 1 - vol 1 Literature, Liberalism and Revolution, 1901–1913[2024][ROUTEDGE][TANQUE.CATOLICO].PDF



Stapleton, Julia Ed.- G.K. Chesterton at the Daily News - Part 1 - vol 1 Literature, Liberalism and Revolution, 1901–1913[2024][ROUTEDGE][TANQUE.CATOLICO].PDF

Esta edición de las contribuciones de Gilbert Keith Chesterton (1874–1936) al diario liberal líder Daily News 1 entre 1901 y 1913 se ha realizado en respuesta al creciente interés por la obra de Chesterton entre académicos y lectores en general. Es la primera edición de este tipo, que comprende gran parte de su mejor periodismo sobre una variedad de temas e intereses. Al responder a los problemas del momento, desarrolló las ideas y creencias que se convirtieron en el centro de su pensamiento.
Es inevitable que gran parte de su periodismo a lo largo de tres décadas lleve la marca de la prisa; pero en los ensayos reimpresos aquí su vitalidad creativa rara vez se vio comprometida por la presión de los plazos. En su momento se convirtieron en artículos de colección; un conjunto, aunque incompleto, se conserva en la Biblioteca Británica. 2 Esta edición complementa los volúmenes de las contribuciones de Chesterton al Illustrated London News entre 1905 y 1936, publicados por Ignatius Press en su serie Collected Works of G. K. Chesterton. Sin embargo, sus artículos del Daily News brindan mayores perspectivas sobre sus puntos de vista políticos y espirituales en una etapa formativa que las piezas más desenfadadas que escribió para la columna 'Our Note Book' del Illustrated London News. Las contribuciones también son más variadas, e incluyen reseñas de libros y cartas al editor, así como sus columnas habituales.
El espacio dedicado a las cartas de los lectores en el Daily News proporcionó a Chesterton y a sus lectores oportunidades de interactuar entre sí que no estaban disponibles en el Illustrated London News. La tirada completa del Daily News para los años en los que Chesterton estuvo asociado con él se conserva en un pequeño número de bibliotecas de investigación solamente. Los ocho volúmenes que componen esta edición aseguran que sus contribuciones sean más fácilmente accesibles. Además de obviar la necesidad de buscar en microfilmes de copias de periódicos a menudo de mala calidad, los volúmenes reúnen la totalidad de su producción para el periódico. 3 Además, a través de referencias cruzadas entre artículos en las notas, la edición proporciona una perspectiva sobre el trabajo de Chesterton para un órgano destacado de la prensa liberal que enfatiza su unidad. Esto contrasta con la impresión de fragmentación que da la lectura de ensayos individuales.
Varias de estas piezas han sido reimpresas anteriormente en ediciones compiladas por el propio Chesterton mientras todavía estaba en el periódico, y por varios editores después de su muerte. Entre estos últimos, se destacó su última secretaria, Dorothy Edith Collins (1895-1988). Como albacea literaria de Chesterton, editó cinco colecciones de sus ensayos entre 1949 y 1975; estos fueron extraídos de su voluminoso trabajo para otros órganos de la prensa periódica y de periódicos, así como para el Daily News, y estaban organizados en torno a temas generales. Pero aunque valiosos para hacer más accesible el trabajo de Chesterton, las selecciones se hicieron entre las partes menos polémicas y que parecían menos antiguas de su producción. Además, las incluidas fueron editadas, a veces sustancialmente y siempre en silencio.
Esto no fue solo para producir ensayos compuestos, sino también para eliminar todas las referencias al contexto en el que fueron escritos. En las ediciones de Collins no se incluyen los artículos en los que Chesterton abordaba las maniobras de la élite política y lo que él consideraba tendencias preocupantes en las políticas públicas eduardianas. Tampoco se incluyen sus numerosos artículos controvertidos sobre pensadores, escritores y movimientos contemporáneos influyentes. De diferentes maneras, otros editores de la obra de Chesterton han recortado la copia original para producir lo que a menudo equivale a solo extractos breves. 4 En cambio, la presente edición reimprime todos los escritos de Chesterton del Daily News y del texto original. Al hacerlo, enfatiza la riqueza e intensidad del debate público en la Inglaterra eduardiana, con el que el pensamiento de Chesterton está estrechamente enredado.
CONTENTS
Acknowledgements xi
Abbreviations xiii
General Introduction xv
Bibliography xxxix
1901
Jan. 16: A History of Chinese Literature (review of H. A. Giles, A History of Chinese Literature) [unsigned] 1
Feb. 11: Ideals in Ireland (review of Lady Gregory (ed.), Ideals in Ireland) [unsigned] 6
Feb. 12: A New Study of Swinburne (review of T. Wratislaw, Algernon Charles Swinburne) [unsigned] 11
Feb. 14: Alfred the Great (review of D. Macfadyen, Alf ed the West Saxon, King of the English) [unsigned] 17
Feb. 15: The English Character (review of E. Boutmy, Essai d’une Psychologie Politique du Peuple Anglais au XIXe Siècle) [unsigned] 22
Feb. 15: Mr. Le Gallienne Again (review of R. Le Gallienne, The Sleeping Beauty and Other Prose Fancies) [unsigned] 25
Feb. 21: A Kipling Reader (review of The Kipling Reader, published by Macmillan) [unsigned] 29
Feb. 21: Africa for Boys (review of H. A. Bryden, Animals of Africa) [unsigned] 32
Mar. 01: The Wars of Literature: The Curse of Collins (review of C. Collins, Ephemera Critica) [unsigned] 34
Mar. 02: How to Restrain Poets (review of P. Gregan, Sunset Town; L. Mif in, At the Gates of Song; A. Blair T aw, Poems; Sappho, Rhapsodies; and G. Robertson, Andromeda, and Other Poems) [unsigned] 41
Mar. 07: The Wars of Literature: The Madness of the Omarites (review of The Omar Khayaam Club: The Book of Omar) [unsigned] 44
Mar. 12: The Madness of the Omarites (letter by C. Shorter and the reviewer’s reply) 48
Mar. 14: The Madness of the Omarites (letter by Stanley Jones) 51
Mar. 14: The Wars of Literature: The Mistake about Stevenson (review of H. Bellyse Baildon, Robert Louis Stevenson. A Life Study in Criticism) [unsigned] 52
Mar. 15: The Mistake about Stevenson – (letter by ‘An Adventurer’) 58
Mar. 21: The Burlesques of Royalty (review of S. A. Tooley, The Personal Life of Queen Victoria; G. Barnett Smith, The Life of Queen Victoria) 59
Mar. 22: Ages and their Ideals: The ‘Good Man’ of the Eighteenth Century (review of C. A. Whittuck, The ‘Good Man’ of the XVIIIth Century: A Monograph on XVIIIth Century Didactic Literature) [unsigned] 63
Apr. 09: The Rise of the Short Story (review of J. Brander Matthews: The Philosophy of the Short Story) 68
Apr. 19: Ballads of the War (review of H. D. Rawnsley, Ballads of the War) 73
Apr. 19: Mr. Yeats Revised (review of a revised edition of W. B. Yeats, Poems) 76
Apr. 25: The Life Romantic (R. Le Gallienne: The Life Romantic) 79
May 06: The Cryptogram Again (review of P. Woodward, The Strange Case of Francis Tidir; and F. P. Gorvais, Shakespeare Not Bacon) 81
May 21: Critics and Conversation (review of Anon., Colloquies of Criticism) 86
May 31: Three Books of Verse (review of R. C. Lehmann, Anni Fugaces; G. C. Bridges, Sea Verse; and R. Garnett, The Queen: and Other Poems) 90
June 07: The Great Pessimist (review of T. Bailey Saunders, Schopenhauer) [first entry signed ‘G. K. Chesterton’] 94
June 11: George MacDonald and his Work (review of G. MacDonald, The Marquis of Lossie) 99
June 16: The Conversion of the Poets (review of A. Crowley, The Soul of Osiris) 104
June 21: The Chances of Heroic Comedy (review of E. Rostand, Cyrano de Bergerac) 109
June 26: Carlyle, Ruskin, Buchanan, and Kipling (review of H. Murray, Robert Buchanan; a Critical Appreciation) 114
July 10: The Poetry of Race (review of F. H. O’Donnell, The Message of the Masters; and J. A. H. S., Alf ed) 120
July 16: The Soul of Charles II (review of O. Airy, Charles II) 125
July 19: Three Women in Poetry (review of M. Sackville, Poems; E. Read, Nature Songs; and R. T irlmere, A Woman of Emotions) 131
July 23: Cosmo Monkhouse (obituary) 136
July 26: A Re-reading of Carlyle (review of T. Carlyle, Sartor Resartus; and Heroes and Hero-Worship) 141
Aug. 05: A Handbook on Tennyson (review of M. Luce, Tennyson) 147
Aug. 07: An Astonishing American (review of C. Ferguson, The Religion of Democracy) 152
Aug. 10: The Position of Sir Walter Scott 157
Aug. 16: Is the World Growing Better or Worse? (letter by Chesterton) 165
Aug. 19: Browning and His Ideal (review of A. C. Pigou, Robert Browning as a Religious Teacher) 167
Aug. 30: The Mystery of the Mystics (review of E. C. Gregory, An Introduction to Christian Mysticism) 172
Sep. 03: The Divine Parody (review of M. de Cervantes Saavedra, Don Quixote, Vol. I, ed. J. Fitzmaurice Kelly) 176
Sep. 09: A Messenger of Tolstoy (review of An Unof cial Catechism of the Religion of the Christians, by One of Them) 180
Sep. 12: A Grammar of Shelley (review of P. B. Shelley, Poems, ed. E. E. Speight) 185
Sep. 16: A Grammar of Shelley (letter by ‘An Optimistic Liberal’ and Chesterton’s reply) 190
Sep. 17: The Voyage of Ithabal [sic] (review of E. Arnold, The Voyage of Ithobal) 192
Sep. 23: Walking Tours (editorial by Chesterton) 197
Sep. 24: Elizabeth Barrett Browning (editorial by Chesterton) 201
Sep. 25: ‘Fabian Futilities’ (letter by Chesterton) 205
Sep. 26: ‘Fabian Futilities’ (letter by Walter Crane) 208
Sep. 30: ‘Fabian Futilities’ (letter by Chesterton) 210
Oct. 02: ‘Fabian Futilities’ (letters by T. C. Elder and C. E. C.) 213
Oct. 07: ‘Fabian Futilities’ (letter by Chesterton) 215
Oct. 07: ‘Fabian Futilities’ (letter by G. B. Shaw) 217
Oct. 10: The Philosophy of Cramming (review of Anon., How to Write an Essay) 221
Oct. 15: Mr. Archer and his Poets (review of W. Archer, The Poets of the Younger Generation) 225
Oct. 18: The Life of Stevenson: Mr. Graham Balfour’s Biography (review of G. Balfour, The Life of Robert Louis Stevenson) 230
Oct. 24: A Re-issue of Tolstoi (review of R. Nisbet Bain (ed.), Tales of Tolstoi; and Leo Tolstoi, The Only Means). 237
Oct. 24: What Our Readers T ink (letter by E. A. C. and Chesterton’s reply) 242
Oct. 28: The Philosophy of Robert Buchanan (review of the Complete Poetical Works of Robert Buchanan) 245
Oct. 30: The Meaning of Mr. Bernard Shaw 249
Nov. 07: The Everlasting Nights (review of the Arabian Nights Entertainments) 254
Nov. 13: Is there a School of Walt Whitman? (review of E. Crosby, Plain Talk in Psalm and Parable) 258
Nov. 15: The Meaning of Dreams (H. G. Hutchinson, Dreams and their Meanings) 263
Nov. 18: The Life of Lord Russell of Killowen (review of R. B. O’Brien, The Life of Lord Russell of Killowen) 267
Nov. 18: Dreams (letter by E. A. M.) 272
Nov. 20: Egypt in Bayswater 274
Nov. 29: Patriotic Poetry: What Is Patriotism? (review of A. Stanley (ed.), Patriotic Song) 278
Dec. 02: The Optimism of Byron (review of R. E. Prothero (ed.), Letters and Journals of Lord Byron) 282
Dec. 05: The Wild Governess (review of the Works of the Brontës) 288
Dec. 13: A Wild Reconstruction (review of C. Ferguson, The Affirmative Intellect) 292
Dec. 25: The Christmas Ballads 296 1902
Jan. 02: Art and the Churches (review of P. T. Forsyth, Religion in Recent Art) 300
Jan. 08: The Meaning of the Theatre 304
Jan. 17: The Meaning of Theatre: Some Further Reffections 308
Jan. 22: Sentimentalism: Excellent and Otherwise (review of M. Reed, The Spinster Book) 312
Jan. 28: Is the World Growing Uglier? (review of H. Burrows, Art and Life) 316
Feb. 04: Shelley, Mr. Salt, and Humanity 320
Feb. 07: The Conundrum of Art (review of W. M. Conway, The Domain of Art) 324
Feb. 08: Charles Dickens 328
Feb. 10: Homer and Mr. Steven Phillips (review of S. Phillips, Ulysses) 332
Feb. 14: The Decline of Satire 336
Feb. 18: Sense and Sensibility 343
Feb. 21: The Agreeable Savage (review of E. Carpenter, Civilisation: Its Cause and Cure) 347
July 18: The Bad Manners of the Well-bred 351
July 24: The Blindness of the Sightseer 355
Aug. 01: Some Ref ections on the Strong Man 359
Aug. 12: The Coronation and Other T ings 363
Aug. 21: On Educating Other People 367
Aug. 26: Mud and Morals 371
Sep. 04: The British Academy 375
Sep. 19: Some Forms of Address 380
Sep. 20: Lord Halifax and Dr. Clifford (letter by Chesterton) 384
Sep. 22: Letter by John Kensit 389
Sep. 24: Dr. Clif ord and the ‘No Popery’ Cry (letter by Chesterton) 391
Sep. 25: Mr. Stopford Brooke’s ‘Browning’ (review of S. Brooke, The Poetry of Browning) 395
Sep. 26: Fight for the Schools (letters from J. H. Saxton and W. Hicks) 399
Sep. 26: A Defence of Bores 402
Sep. 27: Dr. Clif ord and the ‘No Popery’ Cry (letter by Chesterton) 406
Oct. 04: The Clif ord–Chesterton Controversy: Mr. Chesterton’s ‘Farewell’ (letter by Chesterton) 410
Oct. 08: Dr. Clif ord’s Reply to Cardinal Vaughan (excerpt from letter by John Clif ord) 415
Oct. 15: Who Killed Rudyard Kipling? 418
Oct. 22: Trafalgar Day 423
Oct. 30: A Neglected Originality (review of The Collected Poems of Roden Noel) 426
Nov. 14: Nationality in Books (review of Anna Eichberg King Lane, Kitwyk) 430
Nov. 27: The Frivolous Man 434
Nov. 28: For Persons of the Name of Smith 438
Dec. 09: A Minor Poet (the German Emperor) 442
Dec. 12: The Abyss (review of Anon., From the Abyss) 446
Dec. 17: A Plea for Partial Historians 449
Dec. 26: Christmas Day 453

sábado, 26 de octubre de 2024

La realidad virtual es un riesgo para el ser humano



La realidad virtual es un riesgo para el ser humano

Reflexiones de un especialista en Chesterton
Esta entrevista al Padre Ian Boyd, Presidente del Instituto G. K. Chesterton para la Fe y Cultura la realizó el Sr. Alberto Almendáriz, periodista del diario La Nación de Argentina y fue públicada el dia miércoles 21 de Septiembre de 2005.
Como en las décadas del treinta y del cuarenta, cada vez son más los intelectuales que revalorizan la figura y la obra del escritor británico Gilbert Keith Chesterton (1874-1936). El padre Ian Boyd, presidente del Instituto Chestertoniano para La Fe y la Cultura, de la Universidad de Seton Hall, en Nueva Jersey, se basa en las ideas del gran autor católico para afirmar que el problema más grave de la actualidad es la falta de imaginación y que la realidad virtual es un riesgo para los seres humanos. El Padre Boyd participa desde hoy hasta el sábado de la Primera Conferencia Iberoamericana sobre Chesterton, organizada por la Sociedad Chestertoniana Argentina y patrocinada por el cardenal Jorge Bergoglio, en el Auditorio Santa Cecilia de la Universidad Católica Argentina, en Buenos Aires.
Autor de Ortodoxia (1908) y de las entrañables novelas policiales del padre Brown y uno de los escritores católicos que mas influyeron en los fieles del siglo pasado, Chesterton sostenía que el consumismo tiene el poder de desintegrar los vínculos comunitarios, base de nuestra sociedad. No estaba errado: hoy sufrimos los efectos de un consumismo que se ha instalado tanto en el centro del capitalismo mundial, Estados Unidos, como en los supuestos paraísos comunistas de China, Vietnam y Cuba. Boyd, nacido en Blame Lake, Canadá, hace sesenta y nueve años, se crió en lo que Chesterton describía como una comunidad utópica, un pequeño pueblo en el que todos se conocen, son dueños de tierras o de algún negocio y tienen una profesión. Desde muy joven, Boyd tomó contacto con los libros de Chesterton, ya que su padre era fanático del escritor. Tras estudiar literatura inglesa —primero en la Universidad de Saskatchewan y luego en Toronto y en Escoda—, se ordenó en la Congregación de San Basilio, inspirado por su hermano mayor. Durante años profesor en el Saint Thomas More College de la Universidad de Saskatchewan, Boyd es hoy reconocido mundialmente como una autoridad en Chesterton. Poco antes de partir hacia Buenos Aires, el presbítero —que visita por primera vez la Argentina— conversó con LA NACION acerca del estado de la fe, la cultura y la razón en el mundo actual, y sobre las ideas de Chesterton, cuyos libros fueron admirados y emulados por autores tan disímiles como W. H. Auden, Paul Claudel, Agatha Christie, Ernest Hemingway, Graham Greene, Gabriel Garcia Marquez y nuestro Jorge Luís Borges.
Chesterton escribió mucho sobre la crisis cultural de su tiempo, a principios del siglo veinte. Cree que estamos mejor o peor hoy?
La crisis cultural tiene que ver con la perdida del sentido de lo sagrado y con una suerte de fealdad espiritual y maldad que ya se percibía en tiempos de Chesterton. Hoy ha empeorado. Es lo que Chesterton llama la pérdida de limitaciones religiosas fuertes, de la memoria cultural y del miedo a Dios. Los síntomas de esto los veíamos entonces y más ahora en las grandes ciudades, extendidas y sin forma, en la falta de una amplia y justa distribución de la propiedad y en la pérdida de la dignidad humana, del valor de los símbolos y los rituales y de la sanidad esencial de las comunidades pequeñas. Chesterton vio estas cosas en su tiempo y mucha gente pensó que exageraba, pero hoy vemos cómo sus profecías se han cumplido. Creo que los libros, las obras teatrales y los poemas de Chesterton son enormemente importantes todavía hoy Contienen una sabiduría atemporal sobre los seres humanos, el mundo, un mundo creado por Dios, y los a veces terribles submundos creados por los hombres.
¿Cuáles son los tres problemas más graves de la crisis que vivimos?
Creo que el primero es la falta de imaginación. Hay que ser capaces de imaginar un mundo mejor, si se quiere construirlo. Y hay algo en el anonimato de la sociedad de masas que lo hace más difícil: la gente se siente como parte de un engranaje, de una maquinaria en la que no hay salida. El segundo tiene que ver con la degradación de la cultura, que también viene de la pérdida de la comunidad. Si una sociedad es esencialmente sana culturalmente, es más fácil llevar una vida buena humana. El envenenamiento de la atmósfera moral de la sociedad ha debilitado a la gente. No es que crea que la gente era más virtuosa antes, pero si creo que la cultura era más sana. Tercero, creo que hay una suerte de aislacionismo moral que ha hecho más difícil que la gente esté en contacto. Cada persona vive en un universo propio y, como diría T. S. Eliot, el resto de la gente no es más que proyecciones, así que cada uno termina inventando su propio mundo.
¿Qué propondría para luchar contra estas tendencias? Parecería que las grandes ciudades no son, para usted, un buen lugar para vivir...
No; si las ciudades son ciudades con barrios, donde existe una comunidad concreta, se puede llevar una buena vida. Lo que es muy peligroso es la realidad virtual. Chesterton utiliza el pueblo, la aldea, como paradigma, pero en realidad se refiere a toda comunidad verdadera, humana.
Que piensa de la globalización?
Es algo que me da miedo. Existe el riesgo de que la gente pierda el contacto con la realidad concreta, de que pasemos a vivir en un universo virtual con los medios electrónicos. Es muy difícil entender la verdad de una situación si uno no está allí y solo la percibe a través de la televisión o Internet.
No cree que los medios electrónicos nos permiten conocer otras realidades?
Pero lo que nos dan no son realidades. En el mejor de los casos, nos transmiten hechos, y en el peor de los casos, mentiras, pero nunca se materializan. Nos dan muchas cosas útiles, pero no son un sustituto para una existencia encarnada, arraigada. Claro: los medios electrónicos no son malos en si mismos. Si usted pertenece a una comunidad real, estos medios le posibilitan comprender más lo que está pasando en otro lugar del mundo. Pero el riesgo está en que veamos esto como una realidad virtual, en la que no nos importa mucho qué les sucede a esas personas, porque no son más que entidades en una pantalla.
Habló antes de una creciente devaluación de los símbolos y los rituales. No cree que las grandes religiones han contribuido bastante a esa devaluación con todas las cosas terribles hechas en nombre de la fe?
Claro, ése es uno de los problemas fundamentales. La Iglesia está compuesta por hombres pecadores. Chesterton se refería a la posibilidad interna del egoísmo, que es lo que la Iglesia llamaría el pecado original, que es el problema madre. Nosotros mismos somos el problema. Y en la Iglesia, al estar compuesta por humanos, hay personas buenas y malas. Pero la religión correctamente entendida une ala gente. Eso es lo que significa la palabra. El efecto normal de la religión es crear armonía, no lo contrario. Obviamente que se han hecho terribles cosas en nombre de la religión, al igual que en nombre de las utopías seculares de los últimos 200 años. Esos son abusos claros. La religión supone limitaciones, y no una incitación a la violencia y al egoísmo. Es una invitación a amar no a odiar Son aquellos que están separados de la religión, o los que crean su propia versión atroz de ella -como un Hitler o un Stalin—, quienes hacen el mayor daño.
Sin embargo, a veces es el dogmatismo exacerbado de los fieles, el aferrarse a ideas propias, lo que lleva a los conflictos entre religiones.
Es verdad. Chesterton siempre mantuvo amistades con gente que desde el punto de vista ideológico era muy diferente de él: George Bernard Shaw, H. G. Wells y otros. Para él, cada punto de vista tenía un valor. Y en ese sentido siempre fue un liberal. Lo que enseña la Iglesia es que otras comunidades religiosas, el Islam, el judaísmo, el budismo, representan verdades parciales, de las que todos podemos aprender. Y creo que las personas realmente religiosas son aquellas que llaman a la unidad, que están dispuestas a aprender de las otras religiones. Históricamente, han sido muy pocas las situaciones en las que la religión fue una fuente de fricción, como en el siglo diecinueve. Tal vez con el terrorismo islámico ahora estemos empezando otra época, aunque no estoy seguro de ello.
Cómo deberían reaccionar los verdaderos fieles -y, por qué no, los ateos— ante quienes ponen como excusa la religión para condenar a otros o cometer actos abominables, como son los ataques terroristas?
En la primera historia de Brown, Chesterton describe un momento maravilloso, en el que el Padre desenmascara a un falso sacerdote. Cuando se le pregunta cómo había sabido qué no era verdadero, responde que porque había atacado a la razón, y que eso es símbolo de mala teología. Creo que un entendimiento racional, el no hacer una caricatura de otras religiones, nos llevará a una mayor comprensión. Debemos tomarnos tiempo para leer y comprender el contexto histórico de las distintas religiones. En Occidente tenemos la costumbre de pensar que somos lo mejor de la humanidad. Y ahí vemos de vuelta esa falta de imaginación, de imaginar históricamente lo que significa ser un musulmán o un hindú devoto. Chesterton decía que en tiempos de conflicto la gente muestra su peor cara al enemigo. Lo importante es descubrir las otras caras, que se ven en la gente común.
Qué cree que es más importante para el hombre moderno, la razón o la religión?
Creo que la fe debe basarse en la razón. El universo es racional. Seria trágico separar el sentido religioso del sentido racional. La prueba está en constatar la religión con lo cotidiano, y no con abstracciones.
Cree que tener un presidente como George W. Bush gobernando el país más poderoso del mundo, con una visión religiosa muy firme, es malo para las relaciones internacionales?
Es bueno en si mismo que un presidente tenga convicciones religiosas firmes. No sé si es bueno o malo para las relaciones internacionales. Pero, qué preferiría? Un hombre indiferente a la religión, u hostil a ella, a cargo de la política exterior?
Chesterton escribió: “En cada país, los ricos son la escoria del mundo”. Cree que en América Latina, donde hay contrastes tan grandes entre una minoría rica y una inmensa mayoría pobre, las clases altas son las responsables de lo que sucede?
A Chesterton le gustaba expresar verdades a través de tácticas de asombro. Lo que dijo me recuerda a un comentario de Jonathan Swift. Que decía: “Si quieres saber lo que Dios piensa del dinero, debes mirar al tipo de gente a la que se lo da”. Debemos recordar también, sin embargo, que hay otros tipos de pobreza, además de la económica. Desde este punto de vista, el peligro moral de las riquezas es su terrible habilidad para volverlo a uno ciego respecto de los padecimientos o las necesidades de los demás. Chesterton no se oponía al capitalismo. Por lo contrario: veía en la propiedad privada algo tan bueno que debía ser distribuida tanto como fuera posible. Los mercados libres son un componente necesario de la libertad, pero, lamentablemente, los mercados del capitalismo moderno no son libres. El neoliberalismo es el problema, no la solución. Es un viejo enemigo. La Argentina descubrió eso de una manera dura. Pero el neoliberalismo es el enemigo de Estados Unidos, también.
Por qué cree que Chesterton influyó tanto en Jorge Luís Borges?
Lo que Borges admiraba en Chesterton era su sabia imaginación. Borges creía que cuando Chesterton confiaba en su imaginación no se equivocaba. Y la crítica de Borges a él se refiere justamente a eso: creía que Chesterton era decepcionante cuando subordinaba su imaginación a una racionalidad más estrecha. Pero tal vez solo significa que Borges nunca entendió por completo la dimensión religiosa de la obra de Chesterton. Una comprensión más profunda nos ayuda a reconocer que en Chesterton la imaginación es lo que se podría llamar sacramental: era un gran escritor religioso que se refería pocas veces directamente a la religión. Enseñó a sus lectores a descubrir a Dios en la parte de la vida en la que Dios parecería ausente. Borro la diferencia entre lo sagrado y lo profano.
THE CHESTERTON REVIEW EN ESPAÑOL - VOL. 1 NRO. 1 - 2007
Primera Conferencia Internacional Iberoamericana
Actualidad de Chesterton en la crisis de nuestra cultura
Del 21 al 24 de Septiembre de 2005
Buenos Aires, Argentina
LA REVISTA DEL INSTITUTO G.K. CHESTERTON
PARA LA FE Y LA CULTURA
SETON HALL UNIVERSITY